Pueblo Viejo de Belchite

Pueblo Viejo de Belchite

En nuestra ruta de fin de semana por pueblos de Aragón decidimos, tras visitar el Museo de las Momias de Quinto, dirigirnos hacia el pueblo viejo de Belchite situado a unos 40 minutos desde Zaragoza y a unos 20 si vienes desde Quinto, como fue nuestro caso. Durante el viaje por carretera pudimos disfrutar de unas vistas espectaculares de grandes llanos desiertos e incluso cruzarnos en la carretera con un grupo de ovejas que estaban por allí pastando.

Un paseo por lo que un día fue una de las poblaciones más importantes de Zaragoza, que quedó convertida tras la batalla en ruinas donde solo habita el silencio.

Llegada al pueblo viejo de Belchite

Cuando llegamos a Belchite pudimos ver inmediatamente la diferencia entre el pueblo nuevo y el pueblo viejo, diferencia que nos impactó mucho y aumentaron nuestras ganas de visitar esta zona tan misteriosa. Para poder entrar a la zona antigua recomendamos reservar la visita con antelación para no correr el riesgo de quedarse sin entradas, las cuales cuestan 7€ por persona y merecen mucho la pena.

Comenzamos la visita por una de las entradas principales que había en el pueblo, en total contaban con 3 entradas y salidas, no había otra forma de poder acceder, ya que las casas estaban construidas de manera que todo era una muralla a cada lado de la calle principal.

Una de las huellas de la Guerra Civil Española

Nada más entrar ya quedas impactado con lo que hay, silencio y ruinas de lo que un día fue una de las poblaciones más importantes de Zaragoza. Conforme íbamos avanzando por la calle principal la guía nos iba explicando curiosidades de las casas que aún conservan su fachada, paredes llenas de restos de bala que nos hacen presentir el horror que se vivió allí.

A mucha gente le da miedo ver esta pueblo, otros vienen por el morbo del mundo paranormal, pero nosotros vivimos esta experiencia sintiendo mucha pena por todo lo que había ocurrido, todas esas personas que murieron luchando por ambos bandos. Civiles que no tenían nada que ver con la contienda pero que estaban en el sitio equivocado en el momento justo y familias que se rompieron, como ocurrió en el resto de España durante esa guerra. La guía nos comentaba que muchas personas que sufrieron esa fatídica batalla y que aún viven en el pueblo nuevo, ni siquiera quieren entrar debido al gran sufrimiento que pasaron ahí.

Nosotros teníamos la visita por la tarde, por lo que fue una experiencia bastante impactante el pasear por sus calles al atardecer completamente en silencio (salvo cuando la guía explicaba algo) y sólo oyendo el ruido del viento y las pisadas de otros visitantes.

Los monumentos del pueblo

Lo más llamativo es la visita a las dos iglesias que aún quedan en pié de las cinco que había en Belchite viejo anteriormente. En ellas aún se puede ver el impacto de bombas, proyectiles y balas pero todavía conservan algunas partes que dejan ver lo bonitas que tuvieron que ser en su día.

Sin duda la visita a Belchite ha sido un recorrido por la historia, pudiendo ver con nuestros propios ojos los desastres que causan las guerras, algo que afortunadamente no podemos ver todos los días. Recomendamos 100% la visita, pero hay que vivirla desde el respeto y la curiosidad y dejar a un lado el miedo o la perspectiva de algo tétrico. Aunque la Guerra Civil Española dejó muchos otros desastres, hoy en día esos lugares están desaparecidos o reconstruidos por lo que tenemos que ver el pueblo Viejo de Belchite como una auténtica joya de nuestra historia que merece la pena ver para darnos cuenta de los errores que no debemos volver a repetir nunca.

A continuación, os dejamos más imágenes de nuestra visita:

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